Ilusa sed

Empieza nuevamente el secreto cruzado, la magia de un sediento y tóxico beso, que se revela en un estallido persistente de mil relámpagos en un solo cielo, nuestro cielo. Siguen naciendo universos inmovibles, la galaxia candente de tus ojos y mis ojos, que sigilosamente se vuelve en el éxtasis de la impureza revelada del alma,…

Y ya no

Y te extrañé, y el tiempo no pasaba, y extrañar no me bastaba. Y te lloré, y las lagrimas no paraban, y llorar no me bastaba. Y te extrañé, y los días se volvieron meses, y extrañarte se volvia eterno. Y te lloré, y mi corazón no sanaba, y llorarte se volvia eterno. Y ya…

Amor

Como luz cálidamente sublime, acoges y recoges deprisa, las recónditas llagas torrenciales, de la desfachatada pena desnuda, que aglomera sosegadamente esta vida. Pero dócilmente, con tu suntuosa ternura, acaricias el purgatorio perenne, de la apoteósica razón canalla, que carcome ineludiblemente, los pasos íntimos de la alegría. Y, el gradual fruto de tu obra, va subyugando…

Túnel infernal

Voy vagando sin rumbo en el limbo de tu abandono, y suspendo en el vacío el confín de tus besos. Voy caminando con sigilo en el borde de tu sosiego, y oculto en el apostadero el vocerío de tus labios. Voy descendiendo sin ánimo en el declive de tu jaleo, y desnudo en el apogeo…

Divino calvario

El grandioso milagro inoportuno, nos convierte en el mejor juego de ases; que flemáticamente en silencio, agravia el vicio errado de los éxtasis venales. La dulzura amargadamente sagrada, destruye la poca cordura carente; que con la astucia de nuestras mentes inocentes, saciamos los cuerpos orgiásticos paulatinamente. El elegante evento giróvago, disolutamente queda plegado en las…

Mi ausente príncipe

Tú, mi ausente príncipe, me dueles en el alma, mientras el calvario de tus besos, me va despabilando por las madrugadas. Tú,  mi ausente príncipe, me dueles en la piel, cuando tus infames caricias, vuelven desmedidas en nuestras noches clandestinas. Tú,  mi ausente príncipe, me dueles en el corazón, cuando callas miserablemente, el juramento quimérico…

Cuatro amantes

Ardiente pasión, astuta adicta, sustancia letal, para este mísero corazón. Angustia cabrona, escondida ahogas, anhelos inocentes, para esta ánima indigente. Cobardía marrana, viciosa aferras, estruendosas maravillas, para este cuerpo homicida. Necedad inmunda, asesina gloriosa, infame amiga, para esta mente inofensiva.