Túnel infernal

Voy vagando sin rumbo en el limbo de tu abandono, y suspendo en el vacío el confín de tus besos.   Voy caminando con sigilo en el borde de tu sosiego, y oculto en el apostadero el vocerío de tus labios.   Voy descendiendo sin ánimo en el declive de tu jaleo, y desnudo en…

Impetuoso temor

Impetuoso temor, sucumbes los rastros del amor; y con tu rápida proclividad, atrofias solemnemente mi valor. Impetuoso temor, regocijas mi acérrimo rencor; y con tu  prolífica inquietud, condicionas la ternura con furor. Impetuoso temor, apostillas con sosiego el dolor; y con tu intrépida docilidad, despojas mi vacío sin pudor.

Divino calvario

El grandioso milagro inoportuno, nos convierte en el mejor juego de ases; que flemáticamente en silencio, agravia el vicio errado de los éxtasis venales.   La dulzura amargadamente sagrada, destruye la poca cordura carente; que con la astucia de nuestras mentes inocentes, saciamos los cuerpos orgiásticos paulatinamente.   El elegante evento giróvago, disolutamente queda plegado…

Mi ausente príncipe

Tú, mi ausente príncipe, me dueles en el alma, mientras el calvario de tus besos, me va despabilando por las madrugadas. Tú,  mi ausente príncipe, me dueles en la piel, cuando tus infames caricias, vuelven desmedidas en nuestras noches clandestinas. Tú,  mi ausente príncipe, me dueles en el corazón, cuando callas miserablemente, el juramento quimérico…

Cuatro amantes

Ardiente pasión, astuta adicta, sustancia letal, para este mísero corazón. Angustia cabrona, escondida ahogas, anhelos inocentes, para esta ánima indigente. Cobardía marrana, viciosa aferras, estruendosas maravillas, para este cuerpo homicida. Necedad inmunda, asesina gloriosa, infame amiga, para esta mente inofensiva.

Deseos

Deseos embusteros, frenéticos, fariseos. Deseos fugaces, ardientes, inmorales. Deseos amantes, fieles, geniales. Invaden los cuerpos, eufóricos,  mortales. Deseos ligeros, afligidos,  compartidos. Deseos suaves, frágiles,  informales. Deseos excéntricos, maniáticos, insólitos. Envenenan los cuerpos, eróticos, dolientes.

Tu desesperación impura

Tu desesperación impura, consagra con tu vil rencor latiente, todos nuestros días aparentes. Tu desesperación impura, susurra en tus labios nefastos, el orgullo de un corazón descompuesto. Tu desesperación impura, embalsamada en tus manos dolientes, carboniza mi piel lentamente. Tu desesperación impura, enterrada en tus ojos sombríos, premia mis deseos viciosos. Tu desesperación impura, indignada soberbiamente en…

Susurros

Sentimientos equivocados, encontrados, desechados, con la mirada de un ciego, sin rumbo, muy lejos; se encuentra el suspiro, profundo, envejecido, de un alma perdida, solloza, abatida. Las palabras erradas, odiosas, engreídas, salidas de boca, locuras, manías; sienten la ruptura, profunda, podrida, de un corazón, examine, fundido. Delicados recuerdos, grandes, solemnes, sucumben la mente, herida, doliente;…

¿Me amo o todavía no?

La confusión del no saber, me sucumbe en un lago de horror donde me quedo estática, esperando la solución de la pregunta frenética ¿Me amo o todavía no? La respuesta desconcertante me deja en silencio , flotando en un limbo fusco de querer con poder, gritar agónicamente ¿Me amo o todavía no? Sigo buscando desesperada,…

Los Delitos Urdidos

Un silencio aborrecedor cubre las plegarias del perdón, dedicadas hacia la luz de los diarios infiernos.   Y se azotan los gritos, desdeñosamente encadenados, por el látigo constructor de las vilezas edificadas.   Por ahí va llegando la cumbre fanática, de los alcabaleros togados que sentencian y cobran cada fallo.   Entonces fecunde la muerte inmediata, fertilizante…

Movimiento

El caliente movimiento, en tu mirada lo siento. Todos los mares se mueven, todos los vientos se estremecen. El día resplandece, y nuestra palabra muere. Los deseos se convierten en tormentos, las realidades se convierten en secretos. El dulce movimiento, en tu mirada presiento.

Cronología del amor

El amor eternamente ardiente, brota cautivamente. Con miedo de desnudarse, y mil ganas de amarse. Surge el deseo de atarse, sin tiempo de odiarse. Pero con la cobardía de entregarse, llega el afán de alejarse. El amor repetidamente extenuante, agoniza agobiantemente.